Ángel de la noche que entre tus alas guardas
para mí el cariño que desvistes
tan plagada de detalles;
viniste con tu viento a través de las estrellas
buscando allá en tus sueños,
las memorias de aquel amor eterno;
tan blanca como el santo espectro,
te vistes de motivo
engalanando esta mágica aventura;
insistes de la mano del destino,
conspire con la hora
en que los dos nos encontremos:
preparemos el camino,
entre fangos impetuosos,
donde el dulce de tus labios
se confunda con el suave aroma de los campos;
allí estaremos juntos sin demora,
aterrizando bajo el cielo compartido
y mimando con el paso de las horas
la tenue sombra de tus manos,
serás mi Ángel y veré tu brillo,
me quedaré en tu orilla y soñaré despierto
desde este mismo amanecer que vimos
hasta el ocaso eterno de los días en tu abrazo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario